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DECLARACIONES

Zelaya denuncia al “imperio”, al bipartidismo y al sistema financiero mundial, mientras exige la liberación de Nicolás Maduro

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Zelaya denuncia al “imperio”, al bipartidismo y al sistema financiero mundial, mientras exige la liberación de Nicolás Maduro

Tegucigalpa.-En una extensa carta de varias páginas difundida con membrete oficial del Partido Libertad y Refundación (Libre), el coordinador general de esa organización política, José Manuel Zelaya Rosales, aseguró estar dejando “constancia histórica” sobre lo que considera las verdaderas causas de la crisis hondureña, responsabilizando al imperialismo, al bipartidismo, al capital financiero internacional y a Estados Unidos, todo en un mismo documento que culmina con una férrea defensa del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Desde el inicio, Zelaya advierte que su mensaje va “más allá de los comentarios y ‘debates’ públicos que omiten señalar a los responsables”, y se remonta incluso a la conquista española, la cual rechaza como un “encuentro de culturas”. Según el exmandatario, “no fue descubrimiento ni civilización, fue genocidio”, afirmando que la espada, la cruz y la encomienda impusieron “un régimen de saqueo, esclavitud y aniquilamiento de nuestros pueblos originarios”.

En esa línea, sostiene que la economía hondureña nació subordinada a intereses externos: “El sistema imperial está diseñado para extraer y trasladar la riqueza a las potencias: oro, plata, recursos naturales y fuerza de trabajo”. A su juicio, esa lógica persiste hasta hoy y explica por qué “la soberanía real nunca existió, a pesar de nuestra inconmensurable riqueza”.

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Zelaya también señala directamente al bipartidismo tradicional, al que acusa de haber “entregado enclaves bananeros, mineros y maquilas de capital golondrina”, dejando como herencia “pobreza extrema, carteles de corrupción pública y privada y de narcotráfico”. En un tono crítico que no distingue pasado y presente, afirma que “el Estado hondureño está deliberadamente debilitado y capturado por élites locales corruptas subordinadas al capital transnacional”.

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El documento insiste en que el poder real no reside en las urnas ni en la institucionalidad formal. “Queda claro que el poder real no está en las urnas, sino en el capital financiero, las corporaciones, los bancos, los medios y los organismos internacionales”, afirma Zelaya, agregando que estas estructuras “no aceptan cambios ni toleran reformas”.

En referencia directa a las elecciones generales de 2025, el líder de Libre asegura que se impuso “el mayor y más vergonzoso fraude de la historia”, señalando al sistema de transmisión de resultados (TREP), a audios filtrados y a una supuesta campaña de miedo basada en amenazas sobre remesas y mensajes de terror enviados a teléfonos de la población. “Las remesas no se pueden perder… no votes por Rixi Moncada”, cita como ejemplo de lo que describe como extorsión política.

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Uno de los pasajes más polémicos del texto ocurre cuando Zelaya acusa al presidente estadounidense Donald Trump de intervenir directamente en el proceso electoral hondureño. Según la carta, Trump habría “usado sus poderes para llamar a votar por el candidato del bipartidismo” y habría perdonado a Juan Orlando Hernández, a quien menciona como “Joh”, mientras —según su versión— se sentenciaba políticamente a Rixi Moncada como principal opositora, tildándola de “comunista”.

En contraste, Zelaya defiende la gestión de la presidenta Xiomara Castro, destacando que “abrió caminos soberanos, restableció relaciones estratégicas con China” y puso en marcha “la inversión social más grande de la historia: escuelas, hospitales, infraestructura, energía, seguridad, cultura y deportes”. Asegura además que la mandataria gobernará “hasta el 27 de enero de 2026”, subrayando que la soberanía “reside en el pueblo y no en corporaciones ni embajadas”.

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El cierre del documento traslada el foco a Venezuela. Zelaya condena “enérgicamente los actos de guerra ejecutados por EE. UU. contra el pueblo soberano de Venezuela”, afirmando que el verdadero objetivo sería “apoderarse de sus reservas de petróleo”. En ese contexto, denuncia “el secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores” y exige su liberación inmediata.

“Nada ha cambiado: la dictadura del capital financiero sigue siendo el poder real en nuestros países, de Wall Street a la Patagonia”, sentencia Zelaya, quien concluye con un llamado a la resistencia permanente. “Sin emancipación económica no hay democracia, y sin conciencia colectiva no hay liberación”.

La carta, firmada el 5 de enero de 2026 en Tegucigalpa, resume en un solo texto la narrativa histórica, política y geopolítica del líder de Libre, donde la culpa se distribuye entre imperios, bancos, corporaciones, medios y adversarios políticos, mientras el proyecto oficialista se presenta como la única vía hacia la “dignidad histórica”. Una pieza que, bajo el argumento de dejar “constancia histórica”, termina confirmando que, para algunos, la historia siempre tiene un solo culpable… y nunca se escribe desde el poder.

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