Legislativas
LIBRE inicia la legislatura con el pie izquierdo
Tegucigalpa.- La Bancada de LIBRE comienza la nueva legislatura legislativa enviando una señal preocupante al país. Desde el primer día, sus diputados han optado por una postura de desconocimiento institucional y confrontación política que evidencia una falta de voluntad para cumplir con el mandato popular que les fue otorgado en las urnas. Esta actitud, lejos de fortalecer la democracia, abre la puerta a un escenario de ingobernabilidad dentro del Congreso Nacional.
Detrás de esta decisión se percibe claramente la línea impuesta por la dirigencia del partido y, en particular, la influencia directa de Manuel Zelaya, quien continúa marcando el rumbo político de LIBRE desde fuera de las instituciones. En lugar de permitir que los diputados ejerzan su función con independencia y responsabilidad, se impone una estrategia de presión y deslegitimación que afecta el normal funcionamiento del Poder Legislativo.
Al anunciar que no reconocerán autoridades ni participarán en la elección de la junta directiva del Congreso Nacional, los diputados de LIBRE renuncian de facto a una de sus principales obligaciones constitucionales. El Congreso es el espacio natural para el debate político, la construcción de consensos y la representación ciudadana, no un instrumento para el boicot sistemático ni para la paralización deliberada del Estado.
Esta conducta no solo perjudica el trabajo legislativo, sino que también vulnera la confianza de los ciudadanos que depositaron su voto esperando soluciones, leyes y fiscalización, no ausencias ni bloqueos. El abandono del debate parlamentario equivale a dejar sin voz a miles de hondureños que esperaban una actuación responsable y madura de sus representantes.
En vez de contribuir a la estabilidad política y al fortalecimiento institucional, LIBRE parece apostar por una estrategia de conflicto permanente, colocando los intereses partidarios por encima del bienestar nacional. Esta forma de hacer política profundiza la polarización y debilita la ya frágil credibilidad del Congreso Nacional ante la opinión pública.
Así, la legislatura inicia con el pie izquierdo, marcada por decisiones que evidencian una falta de compromiso con el deber legislativo. Si LIBRE persiste en esta línea, no solo estará incumpliendo su responsabilidad constitucional como bancada, sino que también quedará registrada ante la historia como un actor que prefirió la confrontación y la obediencia partidaria antes que el diálogo y el trabajo por el país.


